lunes, 21 de febrero de 2022

Fichar

Lunes. 21.02.22 07:55

Fichar con el móvil


La pantalla no miente.

La hora exacta:

es lo que es,

es lo que hay

es la única certeza que nos pone de acuerdo.


Anotar la entrada.

Anotar la concreta dinámica espacio/temporal de los cuerpos.

Anotar que cumplimos la legalidad vigente.


Huella.

Dato.

Evidencia.


Lo demás,

impermanencia,

ecos de impermanencia.


Ráfagas de hastío

a la velocidad de la luz.


¿Por qué deseamos amar y ser amados?


sábado, 19 de febrero de 2022

Móviles

Centro comercial Nervión Plaza.

Sábado.19.102.2022. 18:33

Redes.

Insostenibles.

Ecos de ecos de ecos

en danza.


Veo seres

que no saben quiénes son,

ebrios de ruidos,

llenos de soledades.


Sensación de contacto.

Pero la piel es de acero.

Sensación de cercanía.

Pero aran en las cercanías de abismos.

Sensación de unión.

… partículas en el azar de los ruidos. 


RUIDOS

Centro comercial Nervión Plaza.

Sábado.19.102.2022. 18:21


Masa,

soledad,

ruidos en el círculo.

Intemperie de luces

en el fragor de las soledades

que no se sabe bien qué hacen,

qué quieren,

en qué dioses buscan cobijo.

Fetiches.

Envoltorios.

Simulacros.


No hay mapas.

No hay referencias.

No hay horizontes.


El miedo de los demás nos mete miedo.


lunes, 14 de febrero de 2022

Edificio vacío



Lunes. 14.02.22 07:53


La fachada… su humedad  enfermiza.

Termodinámica inexorable.

Escombros verticales.

Olivos de poderosa estirpe

sobreviven: 

no hay mano humana

cruel

que los mutile .


Han robado todos los metales.


Monstruo vacío,

inerte,

en vuelto en una inaudita red.


Hubo inteligencia .

Hubo luz .

Hubo semillas.


Desidia.

Farsa.

Carcasa envilecida.


¿Es el tiempo que nos queda?



lunes, 7 de febrero de 2022

Rotura de cañería de agua en la acera

Lunes. 07.02.22 07:54

En la acera de P. García Tejero, 

justo enfrente del campo del Betis…



Grietas.

Grietas nocturnas.

Grietas mudas,

laceración de la que emergen borbotones informes de agua

que no saciarán la sed de los que damos inciertos tumbos entre luces y sombras.


Ahí,

en la acera cotidiana,

en medio de los pasos mecánicos,

extraña sorpresa al amanecer cotidiano.

Ahí,

agua

que convulsiona,

que se desperdicia,

que huye… 


Ciegos, 

abducidos,

miedosos.

No podemos hacer nada.

No podemos arreglar la rotura.

No podemos pararnos

y purificarnos.

Así vivimos:

sobreviviendo como podemos,

asustados,

enmascarados,

refugiados en nuestros fetiches

mientras deambulamos

en medio de un paisaje de pesadilla,

entre máquinas de pesadilla,

entre la cotidiana incertidumbre

sin centro de paz.


No nos conocemos.

Huimos.

No hay maestros.

Improvisamos.

No hay mapas.

Sólo propaganda.


Grietas,

mudez,

agua sobre el cemento corroído:

… barro tóxico

en estas aceras de desolación

que pisoteamos 

como pisoteamos las posibilidades de esperanza.


Dañados,

dañamos

lo que no somos capaces

de reconocer como 

posibilidad de regeneración,

de revitalización,

de renacimiento.


Nos duelen las manos del frío que hace.


¿Qué peso nos arrastra?